El folclore japonés está lleno de seres místicos, escalofriantes, raros, a veces incluso caricaturescos, que dieron pie a historias que se han compartido de generación en generación. 

Los Yokai y Yurei eran una de las maneras en las que los japoneses daban explicación a un sin número de fenómenos, ya fuera naturales o los que no tenían razón de ser aparente.

A continuación te adentramos en este mundo de seres fantasmales, apariciones, animales míticos, demonios, que podrían ser los causantes de tus peores pesadillas.

Yôkai ( 妖怪 ) son aquellos seres que aparecen en donde se dividen los mundos, es decir, entre la sociedad humana y la de los dioses. Por ejemplo, ríos, caminos que bordean montañas, el mar, etc. Pueden tomar diferentes formas, ya sea humana, animal o incluso un híbrido entre ambos. 

¿Pero qué son en sí? Podríamos pensar que se trata de fantasmas, sin embargo no se trata de almas en pena. En realidad se dice que los Yokai son dioses caídos en desgracia o miseria, ya sea porque han sido olvidados por el hombre o porque ellos mismos se han degenerado. 

No necesariamente todos son malignos, peligrosos o violentos; existen algunos que son divertidos y amigables. Algunos de los Yokai más conocidos son Rokurokubi, la mujer que puede estirar su cuello grandes longitudes cual serpiente, o los Kappa, de los cuales se piensa son antiguos dioses de los ríos y lagos caídos en el olvido. 

Ahora sí, hablemos de lo que nosotros conocemos como fantasmas o almas: Yûrei ( 幽霊 ). Estos seres con los espíritus de los muertos que por alguna razón (tragedia, accidente, promesa incumplida, etc.) se aparecen a aquellos con los que dejaron asuntos pendientes

¿Quieres conocer alguno? Kuchisake Onna es una mujer que viste abrigo rojo y una mascarilla. En estos tiempos es muy normal usar una, ¿cierto? Sin embargo, Kuchisake Onna la trae puesta porque quiere ocultar su boca cortada (y el hecho de que es un fantasma, ¡le funciona muy bien al parecer!). 

Quizá también quieras estar enterado del Teke Teke, el espíritu vengativo de una chica que solamente tiene la parte de arriba del cuerpo. Resulta que sus compañeros colocaron una cigarra en su hombro como broma, la niña sobresaltada pierde el equilibrio y cae a las vías del tren, y el tren la parte por la mitad. Con esas bromas, no se le puede juzgar por ser un espíritu vengativo, ¿qué opinas?

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No te dejes atrapar por ningún Yokai o Yurei, ¡nos vemos pronto! ではまたね !